
lo cierto es que
no son mentiras
omisiones más bien
como siempre.
usted nunca preguntó
yo nunca tuve que contestar.
el problema no son las mentiras,
es esconder.
a usted
no le puedo esconder
que me gusta
desde el día que lo conocí.
a él
no necesito decirle
que esto que se siente
en la boca del estómago
es la gota de agua
que no se va a secar.
a los demás
no les digo que mis piernas
no le dan campo a cualquiera
ni por qué.
no hace falta esconder
o disfrazar
o mentir.
de todas formas,
como dice usted,
las palabras
suelen
no decirlo todo.