E.R.

entonces nos paramos a un lado de la carretera
a ella el viento le sacudía el pelo
como en las películas.
había lentes de sol
y gotas de sudor
de las que perlan
pero no llegan a resbalar.

no se lo dije
pero tenía muchas ganas de masturbarme
o de repente de que ella tuviera pene.
prendí la radio porque eso es lo que se hace
cuando el silencio apuñala los oídos y los pensamientos.
ella se puso a fumar
yo me puse a escribir.
‘entonces nos paramos a un lado de la carretera
a ella el viento le sacudía el pelo…’.