Cada noche,
como un beso de despedida
o de buenas noches
leo sus versos,
me acarician el pelo
como animalitos
o dedos atentos.
Pero esto
sólo lo sabemos
ellos
y yo.
Cada noche,
como un beso de despedida
o de buenas noches
leo sus versos,
me acarician el pelo
como animalitos
o dedos atentos.
Pero esto
sólo lo sabemos
ellos
y yo.