
Las esporas que viajan en el aire y se dejan ver por el rayo de sol transversal me impiden respirar normalmente. Como si me fuera a ahogar por ingerirlas. Como si me fueran a matar.
Me quedo inmóvil e imagino una fobia a las mini motitas milimétricas mientras hago bizco con los ojos para verlas.
Qué terrible.
Pienso en El Eternauta.
